Inicio Sociedad El Crimen de "Los Galindos" protagonizó el regreso de las tertulias de Los Luneros

El Crimen de "Los Galindos" protagonizó el regreso de las tertulias de Los Luneros

E-mail Imprimir PDF

El crimen que costó la vida a cinco personas en una conocida finca de Paradas en julio de 1975, fue objeto de debate en el regreso al ruedo de la tertulia Los Luneros anoche. En un salón de Restaurante Rey, unas 50 personas escucharon en boca del marchenero José Zapico, gran conocedor del tema, cronología, detalles y sensaciones de ese dramático día que ha quedado para siempre en la memoria de muchos paradeños y ha sido también conocido como uno de los más crueles crímenes de la "España profunda". "Si esto ocurre hoy en día, está todo aclarado en 24 horas", sentenció Zapico, que señaló el "móvil económico" como eje de este crimen que prescribió legalmente en 1995, 20 años después, sin que nada se sentenciara.

 

 

Precisamente en una época pocos meses antes de la muerte de Franco, ocurrió en la tranquila localidad vecina este crimen en el cortijo de Los Galindos en una franja horaria que abarcaría las horas centrales del mediodía y primera hora de la tarde.

Los tertulianos escucharon atentamente el testimonio de Zapico como trabajador judicial que era ya y que por dicho motivo hubo de acudir al lugar, aunque entonces trabajaba en Écija el marchenero. Antes de hablar del tema, José Zapico leería unas poesías.

Lo cierto es que adentrándonos en el tema, por el misterio que le ha rodeado siempre y por la gran cantidad de incógnitas, dio para hablar largo y tendido durante toda la noche. "En Paradas, los fantasmas de este crimen sin resolver aún pululan", manifestó Zapico, que calificó de "horripilantes" aquellos asesinatos en un pueblo "amable y encantador" en el que "la noticia corrió como la pólvora", como también sucedería en la propia Marchena.

José Zapico mantuvo en todo momento en que dos personas intervinieron en los asesinatos del capataz de la finca, Manuel Zapata, dos trabajadores y la esposa de uno de ellos, que se produjeron y que el móvil fue económico, debido a que por extraños motivos la finca de los Galindo, de mayor extensión, tenía una rentabilidad "sólo del 50 por ciento que la de al lado", aunque también entró a formar parte del debate el expediente de separación, que se consumaría en 1976, del Marqués de Grañina y su señora, un matrimonio con 5 hijos. Del Marqués sólo se supo que el día de los hechos no estuvo en la finca, aunque se empeñaría en dormir allí las dos noches sucesivas, aunque el detalle más allá de aclaratorio, ha resultado ser más pintoresco que otra con el paso de los años.

Un paradeño presente anoche en la Tertulia de Los Luneros, ahora entrado ya en la edad de 45 años, entonces sólo 9, recordó al realizar una de sus preguntas en la animada tertulia, que en Paradas, "aquella noche teníamos guardadas las cosas con las que cazábamos lagartijas en el verano, debajo de la almohada", por la sensación de pánico que se extendió aquellos días por el pueblo. También se habló y mucho de algo que dificultaría sobremanera la investigación y sería incluso la falta de precinto de la finca, que se convirtió en una riada humana de curiosos de Paradas,pueblos aledaños, periodistas, Guardia civiles...y la sensación estremecedora que se apoderaría de los habitantes de la localidad vecina por mucho tiempo, pero con especial fuerza en ese momento.

La teoría de que dos personas participaron en los hechos, que muchos años después saldría a la luz pública como se puede ver en el siguiente artículo de El País ya en la década de los 80, sirvió para dar un vuelco en la investigación que apuntaba hasta entonces a un crimen pasional cometido por José González, tractorista que supuestamente según la rumorología del pueblo, pretendía a la hija del capataz, y que junto con su esposa Asunción fue asesinado, al igual que otro tractorista que pasó accidentalmente por el lugar, Ramón Parrilla, del que Zapico contó su agónica huida y cómo probablemente le dispararon.

http://www.elpais.com/articulo/espana/SEVILLA/crimen/Galindos/puede/dejar/ser/crimen/perfecto/elpepiesp/19830220elpepinac_6/Tes

El trabajo del catedrático de Medicina Legal Luis Frontela ayudó mucho a confirmar esta hipótesis más que probable con los estudios y datos extraídos de las exhumaciones de los cadáveres, así como de pruebas técnicas entre los que se averiguó que dos personas arrastraron el cuerpo manchado de sangre de la señora del capataz por los pasillos de la casa y no sólo una, aparte de aseverar que González no murió carbonizado, sino violentamente, como las demás víctimas, incluido el capataz Zapata, que fue encontrado por su propio perro del cortijo en la misma finca tres días más tarde de los asesinatos, y que se determinó que fue el primero en morir, al igual que su mujer (que fue la segunda) con un golpe en la cabeza propinado con una máquina de uso agrícola.

Todo ello contado en viva voz y en primera persona por José Zapico adquirió una viveza excepcional, que nos hizo trasladarnos muy fidedignamente al lugar de los hechos, con la certeza de que el ponente, como él mismo dijo, contó lo que vio.

También, como se reflejó en prensa ya en democracia en los años 80, se habló y mucho de la figura del administrador de la finca, hoy en día ya fallecido, señaló Zapico. Viendo el siguiente enlace de El País, todo quedará mucho más claro respecto a la figura de esta persona. http://www.elpais.com/articulo/espana/ANDALUCIA/ahora/presunto/asesino/Galindos/murio/violentamente/otras/victimas/elpepiesp/19830302elpepinac_23/Tes

Lo que quedó aún más claro fue la ineficaz investigación que se llevó a cabo debido a que los asesinos planificaron los crímenes en época de vacaciones judiciales en la que en las primeras horas, los agentes de la Guardia Civil de Paradas, que no contaban con los medios suficientes para un crimen de estas características, se vieron desbordados, pues estaba de vacaciones hasta el sustituto del juez de Marchena, cabecera judicial de la comarca o no había médico forense en ese momento, señaló Zapico, que contó la peculiar composición de los hechos que se hizo en su día el cabo Raúl, alejada totalmente de la realidad de las futuras investigaciones, y también indicó que el principal sospechoso fue precisamente el primero en ser asesinado, el capataz Zapata. Antes de encontrarse su cadáver, nadie sospecharía en el pueblo que éste pudiera haber sido asesinado.

El caso es que por una parte los escasos medios, por otra la confusión de un crimen que mezcló lo burdo con lo calculado, y por otra, la sombra de si desde las propias autoridades hicieron lo suyo para que no se supiera la verdadera realidad del caso, hipótesis muy apuntada en algunas preguntas, centraron el interés de este regreso de Los Luneros, en el que Zapico siguió insistiendo hasta el final, que el móvil de la cuestión fue económico debido a las conclusiones que ha ido sacando todo este tiempo.

Sin duda, el crimen de los Galindos, un tema tan apasionante y trágico a la vez que anoche suscitó tanto debate y que nunca dejará de llenar páginas.

Actualizado ( Jueves, 20 de Octubre de 2011 14:36 )

    
    
    
    

Síguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  Síguenos en Youtube  Síguenos Feed

Buscar