mettzal

Poemas de Pietro Aretino

- 1 -

-Follemos, alma mía, vamos a follar
que para follar todos nacemos.
Si tu adoras el carajo, yo amo la higa,
y un carajo sería el mundo sin todo esto.

Y si follar después de muerto fuese honesto,
yo diría: -Moriremos de tanto follar
para más allá follar a Adán y a Eva,
que encontraron un morir tan deshonroso.

-De veras digo que si esos bribones
no hubieran comido la fruta traicionera,
sé que hoy no retozarían los amantes.

Mas dejémonos ya de cháchara. Hasta el
corazón
hinca el carajo, y haz que allí se parta
el alma, que en la verga nace y muere.

Y, si es posible, fuera
de la higa no dejes los cojones,
del placer de follar siempre testigos.



- 2 -

-Méteme un dedo en el culo, viejote
e híncame la verga poco a poco.
Alzándome bien esta pierna haz buen juego.
Luego menéate sin remilgos.

Que a fe mía esto es mejor bocado
que comer pan tostado junto al fuego.
Y si no te place la higa, cambia el sitio
que no es uno hombre si no es bujarrón..

-Quiero hacerlo en el coño esta vez,
y esta otra en el culo: la verga en coño y
culo
me hará a mi feliz, y a vos feliz y beata.

El que quiere ser un gran maestro está loco,
pues no es más que un pajarito pierde tiempo
que en todo menos en follar se solaza.

Que la palme en el palacio
el cortesano, esperando que su rival muera,
que yo en darme a la lujuria solo pienso.




- 3 -

-Esta verga quiero yo, y no un tesoro.
Ella es la que procura la dicha,
es una polla digna de una emperatriz;
esta gema vale más que un pozo de oro.

Ay de mí, socorro polla, que me muero.
Trata de enfundarte en la matriz,
más al fin, la verga pequeña se desdice
si en la crica quiere actuar con decoro.

-Señora mía, es verdad lo que bien decís:
que quien tiene poca verga y folla en coño,
merecería un enema de agua fría.

Si es corta, que folle por el culo noche y día,
pero si es despiadada y fiera, como la mía,
que se desahogue siempre con los coños.

-Cierto, pero tanto nos deleitamos
con la polla, y tan divertida nos parece,
que ese obelisco delante y atrás tendremos.





- 4 -

-Tienes un buen rabo, grande y bello.
Venga, déjamelo ver, si es que me amas.
-¿Quieres probar a mantenerte
con él en el coño y conmigo encima?

-¿Que si quiero probarlo? ¿que si puedo?
Mejor esto que comer o que beber.
-¿Y si así tumbados, luego os desgarro
y os hago daño?. -Piensas igual que el Rosso.

Vamos, ponte en la cama o en el suelo
sobre mí, que si fueses Marforio
o algún gigante, más aún disfrutaría.

Pero alcanza la médula y los huesos
con esta verga tuya tan venerable,
que hasta protege a los coños de la tos.

-Abríos bien de piernas.
Puede que se vean por ahí mujeres
mejor vestidas, mas no tan bien gozadas




- 5 -

-¿Por dónde os la vais a meter?, responded,
¿por delante o por detrás? Quiero saberlo.
-¿Por qué? ¿es que os molestaría
si en el culo me la clavo, por desgracia?

-No, señora. Es porque el coño sacia
tanto a la polla que da poco placer.
Mas así lo hago yo por no parecer
un fraile Mariano, verbi gratia.

-Pues si la polla entera en el culo deseáis,
como anhelan los grandes, estoy contenta
de que con el mío hagáis lo que queráis.

-Agarradla con la mano y metedla dentro,
que tanta utilidad para el cuerpo encontraréis
como la asistencia a los enfermos.

Y yo tal gozo siento
al sentir mi verga en la mano vuestra,
que pronto moriré si ahora follamos.




- 6 -

-Menuda tontería ha sido,
pudiendo elegir cómo follaros,
la polla en el coño haber metido
cuando no me negabais vuestro culo.

Que conmigo acabe mi genealogía,
pero por detrás quiero meterla muchas veces,
pues el ano y la raja son tan distintos
como el vino aguado y el malvasía.

-Fóllame y haz conmigo lo que quieras
por el coño y por el culo ¿qué importa
por dónde tú hagas tus asuntos?;

Hay en mi higa y en mi culo tales fuegos
que ni pollas de mulos, bueyes y asnos,
pueden un poco calmar mis ardores.

Un calzonazos serías
si lo haces a la usanza antigua;
Si yo fuera hombre, coños nunca querría.



- 7 -

-Tienes la verga en el coño y ves mi culo,
y yo veo tu culo cómo está hecho.
-Mas podrías decir que no estoy cuerdo,
porque las manos las tengo donde los pies.

-Pues si así crees que puedes follar,
un bestia eres, y no lo lograrás
porque al follar mejor me adapto
cuando tu pecho sobre el mío está.

-Yo os quiero follar con maña, comadre,
y acariciaros el culo mil veces
con los dedos, la polla y la lengua,

que vais a sentir un placer infinito,
un no sé qué más dulce que el rascar
de la diosas, duquesas y reinas.

Al final me diréis
que es estas ceremonias soy valiente,
más tengo la polla pequeña y desespero.


- 8 -

-Me perdonarás, pero la quiero en el culo.
-Señora, no quiero cometer tal pecado,
porque esa es vianda de prelados
que han perdido el gusto para siempre.

-Vamos, métela aquí. -Que no. -Que sí.
-¿Por qué? , ¿no se usa ya el otro lado,
o sea, el coño? -Sí, pero es más grato
la verga por detrás que por delante.

-De vos dejarme quiero aconsejar.
Vuestro es el carajo, y si así os place,
como a carajo le debéis mandar.

-Aceptado, mi bien, métela de lado:
Por aquí, así, y no te corras todavía,
Oh verga, buena amiga, oh verga santa.

-Metétela toda entera
-Ya ha entrado toda dentro ¡qué placer!,
y así quisiera estar sentada un año.


- 9 -
-Abrete bien de piernas para que yo tenga
tu culo hermoso y tu coño en la cara.
Culo que procura el paraíso,
coño que limpia el corazón por los riñones.

Mientras yo te contemplo, ahí me viene
de repente el capricho de besarte,
y me parece ser más bello que Narciso
en el espejo, que a mi polla alegra.

- ¡Corrompidos! En la tierra y en la cama.
Te estoy viendo, putona, y si te cojo
dos costillas del pecho he de romperte.

-Pues me cago en ti, vieja chismosa,
Que por este placer pluscuamperfecto
en un pozo entraría sin acetre.

No hay abeja tan golosa
de la flor como yo del noble carajo,
y aún sin catarlo, por mirarlo me empapo.


- 10 -

-Marte, haragán descontrolado,
no se yace así sobre una moza,
ni a Venus se la folla a ciegas,
con tanta furia y tan poca discreción.

-Yo no soy Marte, sino Ercol Rangone,
y a vos os follo, que sois Ángela Greca;
y si aquí conmigo el laúd tuviera,
mientras follo una canción os tañera,

y vos, señora mía, dulce consorte,
en el coño haríais bailar mi verga
meneando el culo y presionando fuerte.

- Sí, señor, al joder con vos me empapo,
pero temo que Amor me dé la muerte
con vuestras armas, pues es niño y loco.

-Cupido es mi muchacho
e hijo vuestro, y mis armas cuida para
a ti, diosa ociosa, consagrarlas.

- 11 -

-Dame la lengua y apoya el pie en el muro.
Aprieta con las piernas estrecho estrecho.
Ponte boca abajo sobre el lecho,
que nada sino follar me interesa.

-Ah, traidor, qué dura tienes la verga.
-Oh, que dulzura la de tu coño.
-Un día metérmela en el culo te prometo,
y que saldrá limpia te aseguro.

-Gracias te doy, querida Lorenzina
y me esforzaré en servirte, pero empuja
empuja como hace la zapatera.

-Ahora mismo ¿y tú cuándo lo harás?
-En seguida; tú dame la lengüecita,
que me muero. -Yo también, y tú eres la razón.

-Entonces, ¿cumplirás?
-Ahora mismo, ahora lo hago, señor mío,
ahora lo hago -Y yo. -Ay de mí. -Oh Dios.


- 12 -

-No tires, Cupido sinvergüenza,
de la carriola. Párate, borrico,
que quiero dar por coño, y no por culo,
a quien me toca la polla, y yo me río;

En los brazos y en las piernas confío,
mas tan incómodo estoy, no te engaño,
que así hasta un mulo, en una hora moriría.
Sin embargo, soplo y grito con el culo.

Si acaso te cansaras, Beatriz,
me habrás de perdonar, porque ya sabes
que follar en esta postura me destroza;

y si no tuviera tu culo por espejo,
sosteniéndome así, en ambos brazos,
Nunca concluiría nuestro asunto.

Oh culito blanco y rosado,
Si no me recreara mirándote,
no tendría la verga tiesa apenas.


XVI

(Una pareja, ardiendo de deseo, rodeada de hijos; el marido medita sobre la posibilidad de embarazar a su mujer)

-No llores, nene mío, tenla quieta,
tu métemela toda sin cuidado,
dame también la lengua, bien amado,
y avívame el hornillo con tu teta.
-Puesto que así lo quieres loca, sea,
anda, vuélvete del otro lado.
-Cuando me digas qué hacer de grado
pero, duérmete niño. Que más sea.
Mecer, cantar, coger, que maravilla
son tres cosas que a un tiempo ejecuto
cual si fuese la cosa más sencilla.
Esto es aprovechar las ocasiones
una mano en mi pipa, el pie en la cuna,
la otra acariciando los cojones.
¡Pero no te retires que me viene!
-Es que te haré otra tripa de seguro.
-Aunque me hagas cuarenta, ¡reviene!

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