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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2012

25 aniversario de la muerte de Primo Levi
Primo Levi, el justo

Iaki Urdanibia
Gara


Fue un 11 de abril, el de 1987, cuando el escritor italiano se arroj por el hueco de la escalera de su domicilio turins. La sorpresa fue mayscula, pues todo haca pensar que las heridas de su encierro en Auschwitz ya haban sido superadas. Tan inesperado result el luctuoso hecho que algunos, entre ellos Jorge Semprn, llegaron a afirmar, contra todo principio de realidad, que su muerte haba sido un accidente. No se daba crdito a la tajante decisin del autor de Si esto es un hombre, ms an teniendo en cuenta el enfrentamiento que haba mantenido con Jean Amry, con quien coincidi en el siniestro campo de concentracin. Amry (de nombre real Hans Mayer, 1912-1978) era de la opinin de que tras la herida sufrida no haba otra salida que el suicidio. Tal pensamiento negro no era del gusto de Primo Levi, quien dedic al autor de Ms all de la culpa y la expiacin -calificndole de filsofo suicida- uno de los ensayos que componen sus reflexiones tras su visita al campo de la muerte cuarenta aos despus: Los hundidos y los salvados.

En los ltimos tiempos de su existencia Primo Levi deambulaba por un estado depresivo provocado por la convivencia en el domicilio familiar con dos ancianas (su madre y su suegra), amn de por la ola negacionista de Faurisson et compagnie, que le enfureca por su absoluta indignidad... sin obviar, la huella de los tiempos padecidos en el Lager germano y por la culpabilidad adquirida a causa de haber sobrevivido: Nosotros, los sobrevivientes, no somos los verdaderos testigos. Es una nocin que estorba y de la que he tomado conciencia poco a poco, leyendo los recuerdos de otros y releyendo los mos a varios aos de distancia. Nosotros, los supervivientes, somos una minora no solamente exigua, sino anormal: somos los que, gracias a la prevaricacin, la habilidad o la suerte, no hemos tocado el fondo. Los que lo han hecho, que han visto la Gorgona, no han vuelto para contarlo, o se han quedado mudos, sin embargo son ellos, esos `musulmanes', esos devorados, los testigos integrales, aquellos cuyas confesiones habran tenido una significacin general. Ellos son la regla, nosotros la excepcin (Los hundidos y los salvados). Pequea aclaracin: En todos los Lager era comn el trmino muselmann, musulmn, atribuido al prisionero irreversiblemente exhausto, extenuado, prximo a la muerte. Se han propuesto dos explicaciones, ambas poco convincentes: el fatalismo, y los vendajes de la cabeza que podan asemejarse a un turco. (Los hundidos..., p. 85).

Primo Levi (1919-1987) naci el 31 de enero de 1919, en el seno de una familia perteneciente a la comunidad juda que haba huido de Espaa hacia el Piamonte en el siglo XVI. La cuestin de su judeidad no representaba para l ms que una ancdota casual, si se exceptan ciertos desprecios escolares y algunas limitaciones acadmicas posteriores con ocasin de las leyes racistas decretadas por el fascio; l se consideraba ateo. En este terreno le sucedera lo mismo que afirmaba Hannah Arendt, que ella responda como juda cuando era atacada como tal, postura que por otra parte no hace sino confirmar aquello que afirmase Jean-Paul Sartre al hablar de la cuestin juda: que la conciencia de ser judo la originaba el antisemitismo. Levi se inclin por la qumica, ya que le seduca la capacidad de comprender el mundo que proporciona dicha ciencia, y encontr en el laboratorio el lugar adecuado para la forja de la paciencia y de la tenacidad, la objetividad y la capacidad inventiva. Las leyes antisemitas no le supusieron mayores incordios en su carrera acadmica a no ser que la obtencin del grado de doctor en qumica cum laude en 1941 fuese acompaada de la anotacin de a Primo Levi, de raza juda.

En dicha poca comenz a participar en crculos antifascistas. El desembarco de los aliados en Sicilia y el hundimiento del rgimen fascista supuso motivo de enorme alegra para aquellos jvenes. Mas poco dur ya que, en setiembre de 1943, entraron las tropas alemanas en Miln. Primo Levi decidi comprometerse de manera ms activa, trasladndose al Valle de Aosta e integrndose en los grupos del movimiento de resistencia. l y sus colegas fueron capturados por los milicianos fascistas en la noche del 13 de diciembre de 1943. Conducidos a Aosta, se les dio a elegir: aceptar su condicin de partisano sin ms o reconocer la de judo, con la promesa de mantenerle en un campo italiano hasta la finalizacin de la guerra. Dos aspectos pesaron en la postura de Primo Levi a la hora de optar, segn sus propias confesiones. Una, que con tal declaracin (ser judo) pareca evitar la muerte inmediata, y dos, un cierto orgullo que le surgi como queriendo demostrar que tambin los judos eran capaces de combatir y luchar con las armas en la mano.

La promesa no lleg a cumplirse en su totalidad. Fue conducido al campo de Fossoli, donde permaneci hasta el 22 de febrero de 1944, fecha en la que fue embarcado con otros 650 judos hasta Capri y de all a Auschwitz en vagones de tren para el ganado. Quiso la casualidad que el campo de Monowitz -ampliacin de Auschwitz- se haba construido para abastecer de mano de obra a Burna, una gigantesca empresa de productos qumicos. Su trabajo en su laboratorio supuso que Levi no padeciese la dureza de su segundo invierno por aquellas glidas latitudes. Permaneci en el campo desde febrero de 1944 hasta el 27 de enero de 1945, da de la liberacin por las primeras avanzadillas del Ejrcito rojo. La suerte, una vez ms, jug a su favor porque los alemanes partieron con los detenidos en una macabra marcha a lo largo de Polonia en la que moriran casi todos. Abandonaron en el campo a los enfermos, entre los que se encontraba Primo Levi, con la escarlatina.

Debido al caos del momento, Levi no pudo volver a su pas. Trabaj primero en el campo como enfermero, luego vino el deambular por Bielorrusia, Ucrania, Rumana, Hungra y Austria (peripecias relatadas en su libro La tregua); llegando, al fin, a Turn el 19 de octubre de 1946, unos meses despus de su liberacin. Al ao de su llegada consigui un puesto de qumico en una pequea fbrica cerca de Turn, donde lleg a ser director. Trabaj all hasta su jubilacin en 1975. En 1947 haba contrado matrimonio con Lucia Morpurgo con la que tuvo dos hijos. Desde su vuelta comenz a combinar su trabajo con su dedicacin a la escritura. Primero, varios poemas y Si esto es un hombre (publicado en una pequea editorial pasando desapercibido para el pblico, hasta que en 1958 fue reeditado por Eiunadi logrando entonces un notable xito); luego escribira La tregua. Los temas relacionados con lo concentracionario son combinados con la incursin y la experimentacin en otros terrenos literarios: entre ciencia-ficcin y cuentos filosficos. En 1986, volvera al tema de los campos al publicar Los hundidos y los salvados. Escriba Georges Perec que hablar, escribir es para el deportado que vuelve una necesidad tan inmediata y tan fuerte como su necesidad de calcio, de azcar, de sol, de carne, de sueo, de silencio (Une aventure des annes soixante). Primo Levi fue de los primeros en hacerlo hasta que el hombre que perdona -como le llamase Jean Amry- no pudo aguantar ms poniendo fin a sus das. Quisiera creer algo distinto / Y no que la muerte te venci. / Quisiera poder expresar la fuerza / Con la que entonces deseamos, / Ya cados, / Poder caminar, una vez ms, juntos / Y libres bajo el sol, versificaba el 9 de enero de 1946.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20120411/333844/es/Primo-Levi-justo



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